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viernes, 14 de septiembre de 2018

Escritores erráticos: Colaboración 6

¡Hola a todos!

El día de hoy les comparto otra participación de la Iniciativa "Escritores Erráticos", en la que participan escritores que aún no se encuentran publicados y desean compartir algún poema, relato o escrito. 

Recuerden: para participar, pueden encontrar las bases aquí.

En esta ocasión, les comparto un romántico relato de Rafael Fernández Estudillo, "Tus labios". 

Sin más, ¡que lo disfruten!










Tus labios

«Puedo imaginar, que la vida sería más fácil sin el saber del que cree que existen tus labios.
Y aun así, sigo en mi realidad. En mi loca realidad, donde habita el sufrimiento de verlos sin poder sentirlos junto a los míos, donde habita la locura por hacerlos míos y donde lo único que siento es dolor al no saber hacerlos míos.

Te imagino besándose en los labios de otros. Te imagino que ves mi rostro en los de otros. Te imagino mirándome a los ojos, en los ojos de otros. Y sabes qué, que si allí habito, es porque estás más cerca de los míos. Y eso, amiga mía, es peligroso.»


Sonriendo, mira a mis desafiantes ojos, mientras acerca cada vez más sus dibujados labios.


 Cuando se encuentran tan cerca que siento su energía rozarme, me mata con sus palabras:

«Ni lo sueñes. Ya que en tus sueños siempre se hallarán tus deseos y no los míos.»


«Y, ¿cuáles son los tuyos?» pregunté cuando aún no se había marchado.


Me besó, me selló la boca con sus labios carnosos y se marchó. No sin antes de agarrarme de la mano. Al segundo paso, se giró hacia mí, para terminar diciendo:


«Cuando no encuentres ningún sueño en los que aparezco, y me tengas presente, pararé para saber si prefieres mi yo de tu mente o mis labios verdaderos.»


Simplemente dejé galopante mi corazón, nublando mi mente para que no me pervirtiese con los miedos que siempre aparecen cuando la ocasión me enmudece.

La seguí, me llevó hasta su coche y comprobé que mi imaginación era brutal, pero la realidad era divina.

Valió la pena arriesgar por aquello que siempre quise y que siempre temí. Ahora, mi temor es que desaparezca, como cada sueño al despertar, como cada conexión con la realidad. Esta vez, sólo yo, podría pagarla lo suficiente para perderla o tenerla a mi lado y yo, de ella.


Autor: Rafael Fernández Estudillo

Contacto: Facebook

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